Crear un nombre comercial para una marca no es sencillo. Son muchos los aspectos que hay que tener en cuenta para evitar asociaciones indeseadas, confusiones, malas pronunciaciones y un largo etcétera.

En este post te explicamos un par de técnicas de creatividad que te ayudarán a crear y elegir tu nombre comercial.

De todos modos, no olvides que el naming es mucho más que creatividad: es método, es estrategia, es proyección, es empatía, es marketing, así que toma las siguientes técnicas de creatividad dentro de esos enfoques. No servirá de nada un nombre comercial muy original si no proyecta los valores de la marca o si no empatiza con tu público objetivo, cuestiones que deberás haber definido antes.

 

La técnica de las palabras aleatorias

Esta técnica es recomendable solo para los primeros pasos del proceso de crear un nombre comercial.

Consiste en elaborar una lista de palabras que se conecten o encajen de alguna manera con los objetivos, el target y/o los valores de tu marca. Para ello, puedes utilizar un generador de palabras aleatorias online y elegir las que encajen de alguna forma o sencillamente utilizar un diccionario abriendo páginas al azar.

Una vez que tengas ese listado, llega el momento de clasificar las palabras elegidas en función del aspecto en el que encajan. Por ejemplo, puedes obtener una lista en la que haya cuatro palabras que encajan con tal valor de tu marca y ocho palabras que encajan con el perfil de tu target.

Tener ese listado te ayudará como base de la siguiente técnica.

 

La técnica de los seis sombreros para pensar

Esta técnica, creada por el experto en creatividad Edward de Bono, se puede utilizar en multitud de casos, y la creación de un nombre comercial no es una excepción. Al utilizarla para crear un nombre comercial, es recomendable hacerlo tras tener un listado de palabras relacionadas o de posibles nombres comerciales, para utilizarlos como eje de la técnica.

Consiste en utilizar seis formas de pensamiento a través de seis sombreros de colores diferentes. Se puede realizar tanto de forma individual como grupal, y en el caso de hacerse de forma grupal, no es necesario que haya exactamente seis personas. Lo importante es utilizar las seis formas de pensamiento asociadas a cada sombrero y que son las siguientes:

  1. Sombrero blanco. Se enfoca en los hechos objetivos. Puede centrarse, por ejemplo, en consultar todas las posibles acepciones de las propuestas de nombre comercial que coincidan con una palabra del diccionario
  2. Sombrero amarillo. Se enfoca en lo positivo. Para un listado de nombres comerciales, puede buscar los aspectos positivos de cada propuesta.
  3. Sombrero rojo. Se enfoca en las emociones sin justificar. Si una propuesta de nombre comercial le hace sentir incómodo, debe decir que le hace sentir incómodo sin mencionar el motivo. A fin de cuentas, el público objetivo, no va a automonitorizarse para averiguar por qué un nombre comercial le hace sentir incómodo.
  4. Sombrero verde. Se enfoca en las ideas creativas. En base a todo lo dicho por los anteriores sombreros, puede realizar nuevas propuestas de nombre comercial que cojan lo bueno y eliminen lo malo que ha surgido hasta el momento.
  5. Sombrero azul. Actúa como moderador y va cediendo el turno de palabra a lo demás colores. Define la estrategia y la secuencia de pensamiento y decidiendo si es conveniente ver los aspectos negativos (negro) después de una idea muy original (verde) o valorar los aspectos positivos (amarillo) de una emoción que ha surgido (rojo).

Al utilizar esta técnica en grupo, es recomendable que los sombreros se vayan cambiando de propietario cada cierto tiempo, ya que una persona puede ver cuestiones diferentes de las que ve otra cuando se centra en un enfoque objetivo, positivo, negativo, emocional o creativo.

Obviamente existen muchas más técnicas de creatividad que se pueden utilizar como ayuda para la creación de un nombre comercial, pero con estas dos tendrás un punto de apoyo lo suficientemente sólido como para crear el tuyo con éxito.

New Call-to-action