Desde hace unos años, el diseño generativo se aplica en proyectos de creación visual donde el resultado final no es lo más importante sino el propio proceso creativo. Es una herramienta de innovación, un proceso de trabajo entorno a los sectores de ingeniería, arquitectura, diseño de productos, y desde hace unos años, en diseño gráfico. Pero, realmente, ¿qué es el diseño generativo y qué puede hacer en el ámbito del diseño de identidades corporativas?

Un nuevo enfoque para solucionar problemas

Como dijo Lars Hesselgren, “el diseño generativo no se trata de diseñar un edificio, sino que se trata de diseñar un sistema que diseña un edificio”.

Básicamente, el diseño generativo es un método para generar formas automáticamente gracias a la modificación de variables, normalmente algoritmos, que nos da como resultado un sinfín de formas. Pero esto va más allá de generar formas sin una relación entre ellas. Es una metodología que ayuda al diseñador a crear las normas que definen un diseño mediante el trabajo de cálculo del software. Es decir, es la acción de generar múltiples soluciones a un problema de un diseño en particular basado en un procedimiento lógico.

En el diseño de identidades visuales, el diseño generativo nos ayuda a crear identidades dinámicas en las que se pueden originar cientos de variantes de un mismo logotipo o sistema visual sin que el diseñador tenga que generar manualmente dichas formas.

Uno de los primeros proyectos que se gestó gracias a esta metodología fue la realizada para la identidad del festival LOVEBYTES, creado por Universal Everything, en el que se generaban más de 20.000 personajes con forma de monstruos peludos mediante programación.

El proyecto más conocido fue el realizado por Richard The y E Roon Kang para MIT Media Lab. Gracias a unas variables, se generan más de 40.000 versiones de un mismo logotipo. Cada persona puede generar su propio logotipo personal a través de este algoritmo y aplicarlo en su tarjeta de visita o página web personal.

Otro ejemplo conocido es el realizado por el estudio Neue para Nordkyn, una península en Finnmark en el condado de Noruega, donde se emprendió la iniciativa para aumentar el turismo en la zona. Neue desarrolló un logotipo dinámico basado en la meteorología cambiante de la zona (“a la merced de los elementos”).

 

Uno de los últimos proyectos realizados con esta metodología es el creado para el Graphic Design Festival Scotland 2017 realizado por el estudio Glasgow Graphical House. Este se desarrolla entorno a la pregunta sobre la democracia y la actualidad, “¿cómo es de democrática la democracia?”. En base a este concepto, se desarrolló una herramienta que genera, a través de preguntas con una serie de decisiones binarias, una infinidad de carteles. Estas decisiones basadas en mancha o rayas, amarillo o rosa, izquierda o derecha, son opciones muy claras pero que generan un resultado complejo con una multitud de combinaciones.

¿Generamos?