Todas las marcas aspiran a generar vínculos emocionales con sus clientes. Esto es algo que se consigue con mucho trabajo y tiempo detrás, conectando, interactuando y construyendo relaciones duraderas que se deben cuidar al máximo. Aquí entran en juego muchos factores, como la identidad, los valores y el propósito de la marca, etc. Pero el diseño también puede ser un factor determinante en este sentido, ya que la marca debe tener una imagen consistente en todos sus expresiones de acuerdo a su posicionamiento y personalidad.

Y uno de los aspectos troncales es el logotipo y la identidad corporativa en su conjunto. Con mayor o menor frecuencia, todas las marcas deben actualizar sus identidades. Coca-Cola, Mastercard, Kodak, y muchas otras, lo han hecho en varias ocasiones en su historia. Pero es importante acertar con el cambio o la evolución, pues a veces pueden provocar desilusión o rechazo entre sus seguidores. Marcas como The Gap o Camper retiraron del mercado logotipos renovados de sus marcas al detectar que no eran bien aceptados por sus seguidores o generaban malos comentarios en redes sociales.

 

Una tendencia clave: el restyling

Las nuevas necesidades, nuevos formatos y nuevos soportes a las que se enfrentan las marcas hacen necesario muchas veces que se trabaje en una adaptación de los logotipos y en general de la identidad visual de las marcas. Pero debe hacerse en el momento adecuado, de la forma adecuada y tomando las precauciones oportunas.

Varias son las razones para tomar la decisión de cambiar o evolucionar un logotipo:

  1. Motivaciones estratégicas: tienen que ver con la necesidad de trasladar un nuevo posicionamiento o estrategia de marca.
  2. Razones estéticas: cuando un logotipo ha quedado desactualizado respecto a lo que son las corrientes formales del momento (aunque hay que tener en cuenta que el diseño de un logotipo no debe estar incluido por las modas, pues si no durará lo que dure una moda puntual).
  3. Razones técnicas. Debido a los formatos y soportes a los que antes hacíamos mención, la tendencia actual en el diseño de logotipos es hacia la simplicidad. Imperan  logotipos limpios, claros, simples y fáciles de aplicar.
  4. Razones de mercado: cuando los competidores han evolucionado sus identidades y logotipos, a menudo es necesario que nuestra empresa también lo haga, para no quedarse atrás.

En estos casos, es necesario el restyling o rediseño de los logotipos de las marcas cobra protagonismo. Y pueden consistir en una mejora y renovación o un cambio más importante si las circunstancias lo requieren. Aunque siempre habrá que garantizar que el público siga reconociendo a la marca, es evidente que no es lo mismo en un producto de gran consumo, donde la decisión de compra se toma en segundos, que cuando hablamos de una marca corporativa, en cuyo caso, es posible plantear cambios más profundos, siempre contando con la opinión del público antes por supuesto. En SUMMA hemos llevado a cabo con éxito el rediseño de marcas muy reconocidas como RTVE, Bimbo, Derbi, ferrovial, Esade o TeleCinco, entre muchas otras.

En este sentido, es importante testar el nuevo logotipo, para asegurarnos de que el público acepta bien el cambio, aunque siempre tendremos que aceptar un cierto nivel de riesgo (el mundo es de los valientes!). Lo importante es saber adaptarse a los tiempos pero sin perder la esencia.