El deseo de toda marca, ya sea nueva o existente, es que ésta sea reconocida  o evocada instantáneamente por los usuarios, pero esto no es una tarea sencilla, ya que requiere trabajar de forma rigurosa el branding de la misma. Para ello, una de las tareas que ayudan y contribuyen es definir el territorio de la marca.

 

¿Qué se entiende por territorio de marca?

Se entiende por territorio de marca el espacio conceptual con que queremos que el público asocie a nuestra marca. Definiendo dicho territorio, sentamos las bases para llenar de contenido a la marca y la dotamos con mas recursos a la hora de crear iniciativas y conversaciones y estrechar las relaciones con los públicos a los que se dirige.

Por ejemplo, el territorio de marca de Redbull es claro y se define por la adrenalina. De ahí a que todas sus acciones giren alrededor de este espacio en el que la empresa quiere posicionarse (y lo ha conseguido con creces).  

Tomarse un poco de tiempo y llevar a cabo una reflexión junto a profesionales para la creación de dicho territorio aporta una gran cantidad de beneficios a las empresas. Estos son algunos de ellos:

  • Ayuda a la marca a destacar en su sector.
  • Plantea temas de interés compartidos con sus públicos, lo que incrementa la conexión con ellos.
  • Sirven de inspiración y orientación los equipos internos y externos para crear contenidos y acciones relevantes para sus audiencias.
  • Facilita el planteamiento de mapas de contenidos para las redes sociales, acciones, patrocinios o, incluso, para contactar con influencers que ayuden a sumar en el posicionamiento que se quiere conseguir, asegurando que contribuyen positivamente a la construcción de la marca.
  • Ayuda en definitiva a que la marca comunique de forma coherente y eficaz.

 

Pasos para definir correctamente el territorio de marca

Para definir el territorio de una marca recomendamos seguir cinco pasos:

  1. Hacer un listado de los territorios más recurrentes de la categoría.
  2. Investigar qué territorios ocupa nuestra competencia.
  3. Identificar territorios relacionados con la identidad, los valores y atributos, personalidad, y propósito que caracterizan a nuestra marca
  4. Confirmar cuales de ellos podemos ocupar nosotros de manera legítima.
  5. Seleccionar no más de cuatro territorios, tomando como criterios: cuáles son más diferenciales, cuáles necesitamos para reforzar algún aspecto clave de la marca y nos ayuda a comunicar mejor.  

A partir de ahí, se tiene una base para poder definir correctamente los territorios de la marca. Pero para definir territorios que realmente desarrollen todo el potencial de una marca se requieren profesionales del branding que aporten una combinación de pensamiento creativo y estratégico.

Veamos por ejemplo una empresa que se dedica a las energías renovables, sería lógico proponer ocupar territorios relacionados con el medio ambiente, el cambio climático, la transparencia, etc… Pero es altamente probable que estos territorios ya estén ocupados y que sean recurrentes dentro del sector. Encontrar espacios propios, explotables y capitalizables para la marca no es una tarea sencilla. En este sentido, los puntos tres y cuatro son esenciales, pero eso exige haber definido previamente una estrategia de marca rigurosa y seguramente contar con el apoyo de profesionales.

¿Cómo es nuestra marca? ¿Qué necesidades actuales tiene? ¿Cómo queremos que la perciban nuestros clientes? ¿Qué espacios y temas son relevantes para nuestros clientes? ¿De qué podemos hablar con legítimidad? …estas son algunas de las preguntas que los expertos en branding nos hacemos antes de empezar a construir un territorio de marca que genere engagement con sus audiencias y transmita fielmente los significados de marca.

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