Packaging sostenible: cuatro claves, ejemplos y tres consejos

Equipo Summa

Packaging sostenible: cuatro claves, ejemplos y tres consejos

El término anglosajón packaging hace referencia al proceso de diseño, ingeniería de fabricación y envasado de productos. Pero, ¿qué es un packaging sostenible? ‘Ecodiseñar’ un envase implica incorporar la variable ambiental en todo el proceso de desarrollo, empezando por el diseño, pasando por su fabricación y contemplando también el embalaje o el transporte del producto.

Se trata de un proceso complejo en el que entran en juego muchas variables, pero que puede convertirse en un verdadero elemento de valor si se hace de la forma adecuada y desde el conocimiento profundo.

Cuatro claves para un packaging sostenible

Vivimos en una cultura basada en el consumo rápido (producir, consumir y tirar), lo que conlleva que las materias primas y energía que se utilizan en la producción de los envasen acaben por convertirse rápidamente en residuos y emisiones. Considerando la cantidad de productos de un solo uso que una sola persona es capaz de consumir durante un día, el impacto de este modus operandi está dañando el planeta. Los consumidores lo saben y piden cambios a las marcas.

El ecodiseño tiene como objetivo romper con esta cultura y repensar la forma en la que se desarrolla el packaging para que éste genere un impacto positivo, o al menos no tan negativo.

Estas son cuatro claves al respecto:

1.- La sostenibilidad no es un claim

Algunos de los envases que se anuncian como “100% reciclables” acaban no siéndolo. Pues para ser regenerados deben pasar por un proceso con costes tan elevados que no siempre pueden asumirse, por lo que terminan convirtiéndose en residuos.

Por ello, las compañías deben ser rigurosas con la información que se ofrece sobre los envases o iniciativas de reciclaje. Sumarse a la sostenibilidad no es colocar un claim en el pack, sino que exige establecer estrategias bien fundamentadas basadas en información verídica y contrastada.

2.- La sostenibilidad total no existe

Es  importante conocer y comprender que toda acción tiene un impacto. Por eso, lo importante no es intentar eliminar por completo nuestro impacto, sino ser conscientes del mismo y tratar de reducirlo al máximo.

3.- Utilizar ‘buenos materiales’ no es suficiente

Una de las prácticas más extendidas en pro de la sostenibilidad es la elección de materiales respetuosos con el medio ambiente. Pero optar por componentes reciclables, biodegradables o compostables no la solución perfecta.

Cada material tiene su propio impacto y proceso de reciclaje. Por eso, no se trata de decidir entre materiales reciclables o biodegradables a conveniencia o por modas, sino de decidir para cada producto si tiene más sentido el uso de un tipo de material u otro.

4.- Más allá del propio packaging sostenible: transporte y logística

Hoy en día, los procesos de diseño industrial y de producto tienen en cuenta, en la mayor parte de los casos, tan sólo los inputs o insights de ventas, investigación de mercado y diseño. No obstante, un diseño sostenible es aquel que ya desde su concepción tiene en cuenta argumentos tales como las medidas de los palets -universales e inalterables- para adaptarse a ellas con el objetivo de optimizar la carga y transporte de los mismos. Todo lo que no se conceptualice desde esta perspectiva, es un enfoque erróneo desde el punto de vista de la sostenibilidad.

Pongamos un ejemplo. Si hoy día lo último en tecnología móvil fuesen los terminales con pantallas de 5.3 pulgadas, un diseño no sostenible sería aquel que atendiese solamente a este razonamiento. Se fabricaría, se diseñaría un envase de producto y por último una caja de transporte. Una vez producido, se cargarían en palet todos los que se pudiesen.

Un enfoque realmente sostenible es aquel que en la fase de diseño incorpora un estudio logístico para determinar si, por ejemplo, con una pantalla de 5.1 pulgadas, podrían entrar 100 terminales más por palet, reduciendo así el número de unidades necesarias y por tanto de camiones y emisiones de CO2. Se trata de un ligero cambio en el producto, con un gran impacto en la modularidad y logística. Y por tanto en costes económicos y medioambientales.

Claves, ejemplos y consejos

Si quieres conocer más en detalle estas cuatro claves, ejemplos tanto erróneos como válidos de packaging sostenible y tres consejos para alcanzar la sostenibilidad, puedes descargar nuestro ebook ‘Packaging Sostenible 2021’. ¡Esperamos que te resulte útil!

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