Una de las principales finalidades del branding es ayudar a las personas a crear su propia identidad ya que, al fin y al cabo, escogemos las marcas que usamos por la afinidad que sentimos con lo que éstas transmiten, y por lo tanto, con lo que queremos que las marcas digan de nosotros. (Ya sabemos que no transmite lo mismo que usemos Android o iOS, o que conduzcamos un Opel o un Audi).

 

Dentro del mundo de la música, uno de los géneros cuyas bandas han entendido mejor la importancia de crear marca ha sido el Heavy Metal. Y lo ha hecho muy bien, porque desde sus orígenes ha creado un universo visual unitario y con unos códigos que identifican a toda una tribu urbana.

 

Estetica metal

 

El heavy metal es un género musical muy rico, y puede que no del gusto de todos. Y si hablamos de las variantes más extremas del heavy metal, aún menos. Que levanten la mano los aquí presentes que disfruten del black metal o del death metal. Pero, con todo, estas corrientes extremas tienen una cultura visual muy poderosa, que se basa especialmente en el uso del color negro, la imaginería satánica, las fuentes góticas y los elementos naturales.

Grupos como Slayer, Megadeth, Iron Maiden, Metallica, Anthrax, Judas Priest, Amon Amarth o más próximos al Hard Rock como AC/DC o KISS entre muchos otros han sabido gestionar de manera excelente sus activos para crear marcas sólidas y consistentes.

Simplemente empezando por el logo, y es que parece algo muy básico, pero si nos movemos a otros géneros musicales, veremos que no es muy común que un grupo mantenga desde sus inicios, álbum tras álbum, un mismo logo. Gracias a eso cuando pensamos en AC/DC enseguida nos viene un logo con una tipografía concreta a la cabeza, y lo mismo pasa con Manowar o Rhapsody (en caso de no estar familiarizados con el género una búsqueda rápida en Google os sacará de dudas). Hay que tener en cuenta que los grandes logos que conocemos todos de bandas como The Beatles, o Queen, no lo vemos en alguna de sus portadas hasta bien entrados en la fama.

 

Logos grupos

 

Hoy en día la necesidad de crear una marca desde el principio es algo que ya está muy interiorizado, por eso grupos como MUSE, o los DJ’s TOP mundiales cuentan con sus propios logos.

Años antes de que se pusiera de moda el concepto de identidades flexibles, las bandas de Metal ya estaban más que familiarizadas con este término, y es que nunca tuvieron miedo de añadirle efectos metalizados o que gotearan sangre si la ocasión lo requería; Pero siempre manteniendo el mismo logo como base.

Como sabemos, una marca no la define únicamente su logotipo, es por eso que, más allá de los códigos globales del género — el negro, las calaveras, la sangre, etc. — cada grupo ha desarrollado su imaginario visual concreto con el que se identifican. ¿Qué sería de AC/DC sin sus cañones o su campana? Mötorhead marcó las bases en 1977 diseñando la calavera de colmillos curvos que han usado toda su carrera como símbolo acompañando su icónica tipografía.

 

portadas iron maiden

 

Sin ir más lejos, el primer álbum de Iron Maiden (1980) nos presentó a Eddie como mascota del grupo, diseñada por el artista Derek Riggs, y que ha estado presente hasta la actualidad. Parece que los Maiden supieron ver la utilidad de crear un personaje en el que volcar los valores y la personalidad de la marca y así conectar mejor con sus audiencias.

Cabe destacar que, pese a la época floja que pasó Metallica en Load y ReLoad (tanto a nivel musical como gráfico) para el último lanzamiento de Metallica, Death Magnetic (2008), surgió del propio grupo la iniciativa de asignar el lanzamiento del nuevo álbum a la firma Turner Duckworth, especialistas en branding pero sin formar parte de la industria musical, para que desarrollaran un auténtico e integral ejercicio de marca, ajustando el logo y creando toda una iconografía pensada para cualquier aplicación. Gracias a esto podemos hablar de Metallica como una de las pocas bandas con manual de identidad visual.

Este era el último paso para demostrarnos la preocupación por la marca que existe dentro del mundo del heavy metal.

 

aplicaciones metallica

 

El metal llevado al extremo

Cuando hablamos de black metal o death metal nos encontramos con un planteamiento diferente, y es que al igual que su música, llevan su imaginario visual al extremo, siendo característicos esos logos enrevesados e ilegibles, imágenes grotescas y letras perturbadoras.

 

logos death metal

 

La mayoría de los logos de estos grupos han sido creaciones del diseñador Christophe Szpajdel, y a pesar de su poca eficacia, ya que rompe con todas las normas que debe cumplir un buen logo (son ilegibles, no se diferencian, poco versátiles…) tienen una gran calidad gráfica y cumplen con las reglas no escritas del género: que sea muy afilado, simétrico, y sobre todo, que no se entienda. Esa voluntaria dificultad de poder descifrar el nombre del grupo (al igual que pasa con sus letras) nos da a entender la finalidad de permanecer fuera del mercado, de crear música para unos pocos y de reflejar el espíritu antisistema de estas bandas.

 

Las nuevas tendencias

Se puede apreciar una intención de cambio tanto en las nuevas bandas de metal y metalcore como en la evolución de ciertos grupos de heavy metal ya establecidos.

Estos nuevos grupos tienen la ambición de romper con los códigos gráficos a los que está asociado el metal. Renunciar a las portadas con ilustraciones hechas a mano de colores estridentes e imágenes desagradables. Defienden una nueva manera de representar su música, teniendo en cuenta el diseño gráfico más refinado y sintético sin renunciar a lo oscuro y potente de sus letras.

 

potadas discospotadas discos

 

Llevan la estética metal a un universo más abstracto y de texturas inquietantes resaltando la simplicidad y la estética.

Ahora sólo nos queda esperar a ver si esta nueva tendencia se establece para representar al nuevo heavy metal mientras escuchamos a nuestros clásicos de toda la vida que tan bien han sabido aguantar el paso del tiempo.

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