Las marcas son el mayor valor intangible que poseen las empresas. Sea una gran compañía consolidada con presencia internacional, una pyme que crece poco a poco, o una start up que acaba de nacer en el garaje de un emprendedor sin apenas recursos, sus marcas son la expresión de su propósito y del compromiso con sus grupos de interés. Es lo que la gente piensa, dice y siente de la compañía. Y para que aporten valor y ayuden al crecimiento de la organización, la gestión de la marca es básica.

No solo es necesario construir una marca y diseñar una estrategia que le aporte foco, le de un discurso diferencial y la dote de una guía de futuro, sino también mantener dicha estrategia a lo largo del tiempo y adaptarla a las necesidades e insights que vayan surgiendo. También compartirla y lograr el compromiso de los diferentes actores que componen la marca. Acciones que solo siguiendo estos principios básicos construirán y gestionarán marcas que aporten valor:

1.- Tendrás objetivos claros: definirás con claridad el propósito, posicionamiento y personalidad de tu marca y planificarás con detalle cómo activarla en todos los puntos de contacto.

2.- No traicionarás tus principios: serás siempre coherente y actuarás de acuerdo a los objetivos y estrategia de marca definidos. Alinearás tus comunicaciones, acciones y conductas con tu marca.

3.- Liderarás y darás ejemplo: movilizarás a tus equipos y tomarás decisiones que ejemplifiquen tu compromiso con la marca, empoderándoles y motivándoles en todo momento.

4.- Serás honesto y transparente: no decepcionarás la confianza que la gente haya puesto en la empresa y en sus productos. Tu gobernanza será impecable y evidente.

5.-Contribuirás a mejorar la vida de los ciudadanos y a dejar un planeta mejor a las generaciones venideras.

6.- Te anticiparás al futuro para llegar antes que otros y adaptarte continuamente a los cambios.

7.- Innovarás inspirándote en tu marca: no copiarás a los demás. Sorprenderás y aportarás en todo momento soluciones innovadoras y lo harás inspirándote en tu marca.

8.- Dedicarás los recursos humanos y económicos que tu marca merece: no dirás que tu marca es muy importante, sino que obrarás en consecuencia, dando a tus equipos las atribuciones y los recursos necesarios.

9.- No harás promesas que no puedas cumplir. Prometerás menos y excederás las expectativas de tus clientes, ofreciéndoles experiencias valiosas y significativas.

10.- Compartirás los indicadores clave de tu marca en el comité de dirección: monitorizarás tu marca constantemente, definirás los KPI’s que permitan evaluar su performance y los incluirás en el cuadro de mando de gestión del Comité de Dirección.

En definitiva, y tal y como recogía nuestro vicepresidente Víctor Mirabet en un artículo para la revista IPMark:

I. Nunca olvidarás que tu marca es una fuente esencial para el crecimiento, valor y competitividad de tu empresa y que es clave para su continuidad y sostenibilidad a largo plazo.

II. Cuídala y quiérala como lo que es: uno de los activos más valiosos de tu balance.

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