Actualmente, la imagen que se le da a la vejez en los medios de comunicación, tanto desde las instituciones, la cultura o la publicidad está cargada de estereotipos negativos. Estereotipos que se convierten en estigmas, provocando no solo la marginación social de este colectivo sino también un rechazo de las personas a envejecer.

Cada vez más se incrementa la esperanza de vida, que junto con una baja tasa de natalidad ha provocado un aumento considerable de la población senior. Los datos actuales de España muestran como la población total mayor de 65 años se sitúa alrededor del 17% de la población total con más de 7 millones de personas, de las cuales un 25% son octogenarias. Cifras impactantes que, según las previsiones de la ONU, situarían a España en el año 2050 como uno de los países más envejecidos del mundo, de cuya población total el 40% estaría por encima de los 60 años.

Ante esta situación parece evidente que la visión social acerca de los séniors debe cambiar. Y las marcas tienen un rol fundamental en este cambio.

 

“Al hacerte mayor tendrás problemas de salud, y te quedarás desfasado, aislado y solo”; esto es lo que dicen hoy las marcas a sus públicos.

Existen tres grandes prejuicios contra las personas mayores que aparecen casi siempre en los medios cuando hablamos de ellas:

El primero es visualizar a las personas mayores como personas débiles y con problemas de salud.

 

El segundo gran estereotipo que arrastra este colectivo es el de tener una mentalidad más desfasada, vinculada normalmente al vivir en zonas rurales y apartadas, sitios donde las cosas no cambian y las más antiguas tradiciones siguen aún vigentes.

 

Y finalmente, el estereotipo más común y dramático; representar a las personas mayores como personas aisladas, inactivas, incapaces de vivir por si mismas y a las que solo les queda esperar.

¡Basta ya de prejuicios!

No sé vosotros pero mis abuelos no encajan en ninguna de estas tres definiciones. Si bien es cierto que no se pasan el día enviando whatsapps y posteando fotos en Instagram tienen WiFi, visten tacones altos cuando la ocasión lo merece y tienen una vida social activa… de hecho, hace un par de meses me dijeron que no fuera a verles porque se iban a pasar unos días fuera con unos amigos.

Afortunadamente cada vez más, hay más marcas que se dan cuenta de qué significa realmente ser sénior y trabajan activamente para romper estos estereotipos, como es el caso de Multiópticas que ha comprendido muy bien que debemos conectar con nuestros públicos a través de una actitud y no por su perfil sociodemográfico.

Desde aquí felicito a aquellas valientes marcas que no solo dignifican la vejez sino que también han entendido que los séniors forman parte de sus consumidores.