Transformation Pie #22 – Si la generosidad fuese gratis, habría que redefinir lo que es el amor

Si la generosidad fuese gratis, habría que redefinir lo que es el amor. O la amistad.
Porque precisamente el valor de la generosidad es que algo te cuesta: dinero, esfuerzo, sacrificio.

Si tuviésemos una cuenta corriente sin fondo, todo el tiempo del mundo, si tuviésemos un ejército de asistentes que hiciese todos tus favores por ti, no sería amistad. ¿Entonces qué sería la verdadera amistad? ¿En qué otras nuevas cosas se basaría?

Dejadme hacer la analogía de otra manera.
Si las ideas fuesen gratis, habría que redefinir lo que es la creatividad.
Si tuviésemos un montón de asistentes que hiciesen el trabajo por ti, ¿qué sería la creatividad? ¿En qué otras cosas se basaría?

Habréis oído hablar de Angine de Poitrine. Es una banda loquísima. Tanto por sus performances como por la música. Hay muchas formas de definir su música; rara, mala, original, diferente, imprevisible. Los musicólogos lo llaman rock matemático microtonal. Son notas que no se encuentran en las teclas de un piano. Música, al fin y al cabo, que la IA no puede hacer, y cuyo esfuerzo reconoce la legión de fans que han conseguido en muy poco tiempo. ¿Es eso la nueva creatividad?

Algo parecido sucedió hace poco en el Tiny Desk de Amaia. Se puso a tocar la flauta usando la pata de una silla en forma de tubo. Puede ser la búsqueda de nuevos sonidos, pero casi parece más una búsqueda de un lugar que intenta alejarse de lo automático.

Leo que vuelven los fanzines. Pero de otra manera. Envíos en cajas con encuadernaciones manuales, cartulinas sueltas, regalos para los suscriptores. Las cajas se convierten en nuevos vehículos editoriales con contenido que no puede encontrarse online.
Snatch es un buen ejemplo de Fanzine deportivo para la comunidad LGTBI.

¿Es eso la nueva creatividad editorial? No sé, podría ser el principio de algo, pero indica también una búsqueda.

Esta semana se escogía el ganador del premio Loewe Foundation Craft Prize. Este año ha sido un ceramista surcoreano con una pieza que ensalza la imperfección, algo en lo que muchas marcas están empezando a incidir con identidades mucho más humanas y menos sospechosas de ser un producto del AI slop.

¿Es la amplificación de la imperfección, de la fragilidad humana, la nueva creatividad?

Es muy pronto para saberlo, pero es evidente que hay un viaje colectivo hacia una nueva forma de aportar valor que está empezando a deconstruir las herramientas artísticas para reconstruirlas de otra forma.

De la misma manera que sucedió con la fotografía y la pintura abstracta, parecería, y ojalá fuese así, que la tecnología va a sacar de los humanos su mejor versión, llevándolos a nuevas cotas de expresión.
Porque al final, igual que con la amistad, la verdadera creatividad siempre necesitará que nos cueste algo.

De acuerdo