El entorno actual en el que vivimos, tan cambiante y lleno de incertidumbre, está obligando a las marcas a comprender que necesitan adoptar una actitud proactiva. La proactividad, facilitará a las marcas la capacidad de identificar qué opciones de futuro que salgan de lo estrictamente previsible, son las ideales para el futuro de la compañía.

 

Captura de pantalla 2015-10-19 a las 18.47.30

 

La prospectiva aplicada es una metodología cada vez más arraigada al mundo de la estrategia de marca. Su principal tarea consiste en identificar cuales son las diferentes alternativas de futuro, y evaluar cada una de ellas en función de su grado de probabilidad de ocurrencia, y del grado de deseabilidad.

 

¿Cómo puede la prospectiva aplicada ayudar a las marcas a intervenir y diseñar su futuro?

Gracias al uso de la prospectiva aplicada, las marcas pueden tener la capacidad de identificar objetivos potenciales y posibles líneas de actuación.

Esta metodología se nutre de la observación de diferentes tipos de “señales”; las “Weak Signals”, -observaciones poco claras que nos advierten sobre la probabilidad de eventos futuros-, y de las “Wild Cards”, -eventos sorprendentes e inesperados con baja ‘probabilidad percibida’ de ocurrencia pero con muy alto impacto-, para identificar y evaluar posibles escenarios de futuro para nuestra marca.

Estas observaciones, resultan especialmente útiles a la hora de limitar la incertidumbre durante una toma decisiones.

Como bien dice Enric Bas director de FUTURLAB, “Si vas a un examen hay elementos que controlas, como estudiar a conciencia; otros sobre los que puedes influir, como conducir con cuidado para evitar un percance que te impida estar a tiempo en el examen, pero hay elementos que no controlas, como un atasco brutal o que te quedes en blanco en el examen. Incluso hay elementos que crees que no controlas, como tu estado físico durante el examen, pero si por la noche anterior al examen en vez de cenar un kebab cargado de especias cenas una pechuga de pollo, estarás más tranquilo … eso es anticipación y limitar la incertidumbre”.

Tenemos que tener en cuenta, que la prospectiva no nos va a decir cual va a ser el futuro dentro de nuestra marca dentro de 25 años, pero hay que ser conscientes de que el futuro deseado y el camino que conduce a él, se puede estructurar, definir y diseñar.