

Proyección internacional
Somos capaces de dotar de una proyección internacional a la marca y asegurar un largo recorrido al naming más allá del ámbito geográfico. Facilitando también su expansión en internet, dónde el principio es el verbo. Los dominios encarnan el ¨territorio¨ dónde habita la marca y el naming permite destacar y ejercer de vía de acceso en un ámbito que gira entorno a las palabras y la identidad verbal. No existe una segunda oportunidad para causar una buena impresión: el nombre es la primera impresión.
El nombre, el elemento clave
Crear un nombre hoy se ha convertido en una tarea compleja que requiere el concurso de especialistas y de metodologías específicas.
Asimismo, las empresas necesitan cada vez más ser capaces de condensar en una frase corta de carácter comunicativo (lema, base line) aquello que las mueve y que defienden. El naming sienta la clave estratégica de la marca, es el mascarón de proa de su posicionamiento, transmite una idea.
¨La palabra no es un signo, un sustituto de otra cosa, sino el nombre de una idea¨.
Walter Benjamin
El nombre es el elemento más estable y duradero de una marca. Sin nombre, no hay marca. Se trata de una decisión que dura para toda la vida. Desde un punto de vista económico-financiero y jurídico, resulta inteligente y seguro construir ¨brand equity¨ a través del naming y la identidad verbal de una marca.
Metodología y equipo
La creación de un naming es un proceso que requiere método y talento a partes iguales. El correcto enfoque y definición de campos de exploración, la generación y cruce de términos, y la validación legal, lingüística y de mercado son algunas de las etapas que es necesario recorrer para crear un naming de éxito.
Nuestro equipo de naming esta compuesto por personas con una amplia experiencia en el desarrollo de nombres, contemplando tanto aspectos estratégicos de marca, como aspectos legales y lingüísticos del naming. Un valor añadido de vital importancia puesto que conseguir la viabilidad registral de un nombre es cada vez más difícil y determinante para poder proteger una marca.
Un equipo preparado para ejercer una doble función como consultor de naming y namer creativo. Al participar en el proceso la dirección creativa es constante a la hora de redefinir criterios y generar propuestas.
Los equipos que se forman son específicos y están determinados según el perfil del proyecto siguiendo una metodología propia en continuo desarrollo.