«Todo sistema necesita de una válvula de escape, de un mecanismo de descompresión. En el diseño gráfico profesional y de calidad, ese dispositivo de escape, además del socorrido (esc) en los teclados, suelen ser los trabajos de riesgo, a menudo seduciendo al cliente a probar nuevas fórmulas, caminos poco usados, en ocasiones, investigando con el autoencargo. ¿Todo esto define el diseño emergente español? Quizás no del todo, quizás se podría aplicar al holandés, el japonés o el brasileño, pero es que el famoso mestizaje sin grandilocuencias se hace evidente en el día a día de los diseñadores. Porque España se ha convertido en un laboratorio internacional donde creadores de todo el planeta comparten las ciudades como en un gran estudio creativo, retroalimentándose e influyéndose unos a otros. Estamos en la época de hacerse buenas preguntas sin respuestas dogmáticas. Por tanto deberíamos buscar en este libro un buen catálogo de preguntas sin esperar encontrar demasiadas certezas. Trabajos de Basedesign, Ipsum Planet, Enric Jardí, Paco Bascuñán, entre muchos otros.»
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