
En muchos sectores, y especialmente en el retail, la vista, el tacto, el olfato y el oído se combinan para crear experiencias. De ahí que sea necesario gestionar las sensaciones que generan todos los sentidos a partir de un concepto único.


Además de aprovechar todos los soportes para reforzar la identidad corporativa, en el retail hay que cuidar otros factores que interactúan con nuestros consumidores: la música ambiental, el tono y la actitud del personal atendiendo al cliente o el olor que desprende un local forman también una parte intrínseca de la experiencia de marca.
Tener bien definida la experiencia de marca permite a cualquier empresa poder trabajar mejor en el diseño de las campañas de comunicación con sus respectivas agencias, haciendo una publicidad acorde con los atributos definidos. Los impactos publicitarios forman parte, también, de la experiencia de marca.